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jueves, 1 de marzo de 2012

PERVIVENCIA DE LA CULTURA CLÁSICA

                                                               Raíces clásicas de la cultura europea
“Clásico” en sentido etimológico significa “de primera clase”. En Roma, se aplicaba a los pertenecientes a la clase social más adinerada.

Después se aplicó en el terreno literario a los autores más sobresalientes, considerados por ello dignos de imitación.

En conjunto se designa así a los autores latinos del siglo I a. C., época clásica por excelencia de la cultura romana, su siglo de oro.
Desde finales del mundo antiguo, el adjetivo clásico, con sus valores de “modélico” y “permanente”, se ha convertido, por extensión, en sinónimo de grecorromano. Así se habla de lenguas clásicas, arte clásico, cultura clásica.
En todas las épocas de la historia europea, la cultura grecorromana ha sido continuamente estudiada e imitada, y va a ser el modelo que se sigue en cuanto a  temas, estilos, técnicas, ideas, etc. sobre todo a partir del Renacimiento, en que precisamente el descubrimiento del mundo clásico, su literatura, su arte, su pensamiento, marcó para siempre el carácter, las señas de identidad de esa cultura europea convertida luego, por expansión, en “occidental”.
Vías de transmisión
La influencia del mundo clásico se ha mantenido permanentemente activa a través del propio lenguaje.
En el caso de la cultura romana, por la continuidad del latín en las lenguas románicas  y por la abundancia de latinismos en el nivel culto de las que no lo son. La influencia griega se ha mantenido, sobre todo, a través del lenguaje político, filosófico y científico.
Por encima de todo, la gran vía de transmisión de la cultura clásica ha sido la pervivencia de las riquísimas literaturas griega y romana. La literatura es su principal legado, entendiendo por literatura, todas las ramas del saber: filosofía, historia, geografía, ciencias de la naturaleza, matemáticas, derecho, arquitectura, medicina, etc.
La cultura de griegos y romanos no desapareció con el fin del mundo antiguo gracias a la conservación de su literatura, por lo menos de parte de ella.
La edición de libros en Grecia y Roma
La literatura precristiana, es decir, la literatura clásica grecorromana en sentido estricto, empleó como soporte un material muy frágil: el papiro. Sobre la tira de papiro, llamada charta, escribían con tinta negra, fabricada a base de hollín y con un trozo de caña, calamus, que tenía un extremo cortado en bisel.
Los utensilios más habituales que utilizaba el copista eran: penna (la pluma o péñola), rasorium o cultellum (raspador) y atramentum (tinta).
La técnica empleada era sujetar la pluma  con la mano derecha y el raspador con la izquierda, que le servía tanto para corregir los errores en la escritura como para subsanar las irregularidades (arrugas, desperfectos) del pergamino.
En este período solo se utilizaba la letra mayúscula. La letra minúscula no se empezó a utilizar hasta una época tardía con la literatura cristiana y la sustitución del papiro por el pergamino y no se generalizó hasta la Edad Media.
A medida que se iba escribiendo, se enrollaba la parte escrita con la mano izquierda de manera que, al final, el “libro” tenía la forma de un rollo. Para leer la obra, se iba desenrollando el manuscrito con la mano derecha. Los rollos solían ser protegidos por una funda de cuero y guardados en cajas cilíndricas (capsa), pues era un material que se rompía fácilmente.
La edición de libros era toda una industria: fabricación de la charta, realización a mano en talleres de esclavos especializados y venta posterior en librerías  (tabernas librarias).
El libro en la antigüedad
El libro tal y como lo entendemos, no aparece en Occidente hasta el siglo I y no se generaliza hasta el Bajo Imperio con la literatura cristiana.
Recibían el nombre de códices. Sus hojas estaban hechas con piel de cordero, cabrito o ternero, adelgazada y recortada en diferentes tamaños, según el carácter de la obra.
A este material se le llama pergamino, porque se había inventado siglos atrás en la ciudad de Pérgamo, en la actual Turquía.
Se trataba de un material caro y escaso, por lo que las copias de las obras eran muy pocas, excepto las de los autores más importantes, como Homero y Virgilio.
Con frecuencia las hojas se reaprovechan para escribir otras tras raspar lo escrito. Estos códices reaprovechados se denominan palimpsesto. Así se supone que se perdieron muchas obras.
Los monjes copistas
El legado literario-cultural romano se salvó, tras la ocupación del Imperio de Occidente por los distintos pueblos bárbaros, gracias a la intervención de los monjes de los monasterios medievales, especialmente durante la Alta Edad Media ( siglos VIII-XII). Sin estas obras, nuestra cultura no habría sido tal y como la conocemos, sino totalmente distinta.
En unos pocos monasterios, en lugares remotos de la nueva Europa que estaba naciendo, un puñado de hombres cultos se dedicaron pacientemente a copiar los manuscritos salvados de la destrucción.
Un copista experimentado era capaz de escribir de dos a tres folios por día. Escribir un manuscrito completo ocupaba varios meses de trabajo. Esto sólo en lo que se refiere a la escritura del libro, que posteriormente habían de ilustrar los iluminadores, o encargados de dibujar las miniaturas e iniciales miniadas (de minium, en latín, sustancia que producía el color rojo de la tinta, el más habitual en estas ilustraciones), en los espacios en blanco que dejaba el copista.
Era un trabajo ingrato, que obligaba a forzar la vista, debido a la luz pobre que en general penetraba en los monasterios medievales.
En los primeros siglos, donde más floreció la cultura monástica y, como consecuencia, donde más se preocuparon de la copia de antiguos códices fue Irlanda e Inglaterra. Los monjes irlandeses e ingleses, a partir del siglo VII, se dedicaron a fundar monasterios también en el continente, multiplicando así el número de copistas.
Las bibliotecas  monacales
Los monasterios fueron los focos culturales de la Edad Media. En los grandes monasterios medievales había una biblioteca, surtida principalmente con libros religiosos, donde los monjes se dedicaban al estudio y a la copia de libros.
Pero estas bibliotecas  albergaban también obras clásicas de filosofía, derecho, retórica, medicina e incluso de literatura en sentido estricto, en especial la de aquellos autores que se empleaban para el aprendizaje del latín culto en la escuela de los propios monasterios. En estas bibliotecas ya estaba en el siglo IX la práctica totalidad de las obras de la literatura  clásica romana que hoy conocemos.
Para enriquecer sus fondos, los monasterios acudían  a los intercambios o préstamos temporales. Las obras prestadas eran copiadas por los monjes especialistas, que trabajaban en una pequeña sala (scriptorium) aneja a la biblioteca.
Materiales y técnicas

Los copistas escribían sobre el pergamino con el calamus o con una pluma de ave cortada de la misma manera. Para que las líneas les salieran derechas, trazaban primero con un carboncillo los márgenes y las rayas sobre las que iban reproduciendo el texto con tinta negra.
Un trabajo minucioso
Los copistas eran escogidos entre los monjes más cultos, de manera que no solo cuidaban la caligrafía, sino que se preocupaban de enmendar los errores.

Normalmente trabajaban cada uno en un libro, durante meses, en condiciones muy duras: frío, poca luz, pupitres incómodos, mala calidad del original, horas intempestivas…

Cuando al monasterio le interesaba y se podía permitir hacer varias copias de la misma obra, un monje leía y los demás copiaban.

 Ellos mismos se encargaban de la confección de los códices, que cada vez estuvieron mejor encuadernados y, sobre todo, mejor ilustrados.

Capitulares y miniaturas
Los copistas solían adornar las letras que encabezaban los diferentes capítulos. Las ilustraciones se denominan miniaturas y llegaron a ser de una riqueza, belleza y expresividad asombrosas. Podían aparecer en los márgenes o llenar incluso páginas enteras.
Solían estar hechas a todo color, aunque predominaba el rojo, realizado a base de polvo de minio, de ahí el nombre de estos adornos, y en los libros más lujosos no faltaban láminas de plata y oro.
 Constituyen una de las manifestaciones más deslumbrantes del arte medieval y una de las fuentes más importantes para conocer su mundo imaginario y, al mismo tiempo, su vida cotidiana.
 En algunos casos, son mucho más interesantes que el contenido del texto como, por ejemplo, las copias hechas en España del comentario sobre el Apocalipsis de san Juan escrito por el Beato de Liébana, los famosísimos Beatos.

jueves, 23 de febrero de 2012

¿Cuál es el origen de la palabra bisiesto?

Decimos que un año es bisiesto cuando  tiene un día más que los años ordinarios, es decir, cuando tiene 366 días. El día extra se añade al final de febrero, por lo que pasa a tener 29 días.  El día bisiesto se introdujo en el calendario juliano en el año 45 a.C., pero ¿ por qué le llamamos bisiesto?

Busca información, léela, compréndela y después explícalo con “tus palabras” ( no se puntuará el trabajo si copias y pegas). Los trabajos que se realicen correctamente tendrán un positivo y el mejor de cada uno de los tres cuartos, medio punto en la nota final de la segunda evaluación.

El trabajo tenéis que entregarlo en clase el lunes 27 en un folio y hecho a ordenador.

viernes, 28 de octubre de 2011

                              ATLAS


              
Todos sabemos  que  un atlas es una “colección de mapas geográficos, históricos, etc., en un volumen Pero … ¿por qué a los atlas se les llama así?
1º Investiga el porqué del nombre.
2º Explica el mito relacionado con el mismo.
3º Investiga la pervivencia de la palabra Atlas en los siguientes ámbitos, explicando el porqué del nombre en anatomía, geografía, etc.  siempre que se pueda y aportando alguna fotografía que ilustre el tema.
Anatomía
Geografía
Astronomía y física
Biología
Informática
Literatura
Matemáticas
Tecnología
Deportes
Arte
El trabajo debe puede realizarse a mano o a ordenador y entregarse los días 2 y 3 de noviembre.

jueves, 31 de marzo de 2011

LA ORGANIZACIÓN SOCIAL
En la sociedad clásica, el primer factor de diferencia entre los seres humanos era la libertad ( hombres libres / esclavos), por tanto, la base sobre la que se asentaba la sociedad romana era la desigualdad.

LAS CLASES SOCIALES

                                                   
MONARQUÍA

Hombres libres 

              ciudadanos        patricios

              no ciudadanos   libertos
                                          plebeyos

Esclavos

Durante la Monarquía (753 – 509 a. C.),  la sociedad estaba dividida en hombres libres y esclavos, pero no todos los hombres libres eran considerados ciudadanos.

Los que constituían  el pueblo romano de esta época eran los patricios, número reducido de nobles con posesiones de tierra. Descendían de las cien primeras familias que se instalaron en Roma y tenían una serie de obligaciones y derechos

Los plebeyos eran los latinos sometidos que se habían instalado en los territorios cercanos a Roma. Constituían la mayoría de la población, no podían casarse con los patricios, carecían de derechos y, por tanto, de obligaciones.

Las diferencias entre patricios y plebeyos se fueron reduciendo poco a poco, a medida que la población luchó por obtener el derecho de ciudadanía.
Los libertos eran los esclavos que habían sido liberados
REPÚBLICA
      
HOMBRES LIBRES

          Ciudadanos
                    
                      privilegiados: nobles y caballeros

                      no privilegiados:  caballeros y clientes

          No ciudadanos: libertos

ESCLAVOS
 

CIUDADANOS  


A  partir   del   año   149   a.  C ,  se  consideró  ciudadano  a  todo   hombre  libre  que  vivía   en Italia.El ciudadano tenía todos los derechos sin limitaciones y a cambio una serie de obligaciones.  Los derechos consistían en participar en la vida política y en la posibilidad de ocupar cargos en las instituciones de la República. Sus obligaciones eran realizar el servicio militar, defender a la comunidad, presentarse al censo y pagar impuestos. Si no se cumplía con estas obligaciones, podían perder el derecho de ciudadanía.

Los ciudadanos se dividían en clases sociales. Podemos distinguir por lo menos tres:
 EQUITES, LOS CABALLEROS: descendían de los que en época más antigua  hacían el servicio militar a caballo. Sólo tenían caballo los que tenían una importante fortuna. Con el paso del tiempo, fueron sustituidos por otros en sus obligaciones militares y  pasaron a dedicarse a los negocios ( eran los burgueses de Roma).
NOBILES, LOS NOBLES: descendían de antepasados que habían ejercido cargos públicos que no podían ocupar los plebeyos. Se dedicaban fundamentalmente a la política.
LOS CLIENTES:      era la clase media venida a menos, hombres que se habían arruinado por las guerras, por las deudas, etc. Buscaban la protección alguien de la clase. Hacían cola a la puerta de su casa todas las mañanas para la ceremonia de la salutatio o saludo matutino.. Se ocupaban de hacer prosperar a su patrón o jefe, tanto en política como en los negocios captando votos, comprando voluntades, difamando, propagaban calumnias, etc. Se trataba de una relación de intereses.
 LOS ESCLAVOS Y LOS LIBERTOS
En la sociedad clásica el primer factor de diferencia entre los seres humanos era el de la libertad. Se distinguía entre hombres libres (personas con derechos cívicos y que participaban en la sociedad) y esclavos (objetos sin ningún tipo de derechos, sometidos a la voluntad de sus amos). La esclavitud, posesión de hombres y personas en propiedad como si fueran objetos, fue habitual en la sociedad griega y romana y se consideraba un hecho totalmente  natural.

La condición del esclavo:
 el esclavo, desde el punto de vista de la ley era una propiedad del amo, como otras muchas: animales, muebles…Se podía vender y comprar a voluntad, sus matrimonios no tenían validez legal y los hijos de estas relaciones eran propiedad del amo, por lo que podía disponer de ellos como quisiera.
Dada esta situación, no era recompensado económicamente por su trabajo, aunque en ocasiones recibía algún tipo de compensación por haber sido un esclavo fiel. Estas cantidades que recibía, podían servirle para comprar su libertad. Los esclavos eran llamados instrumentum vocale (instrumento con voz), lo que nos da una idea de cuál era su condición
La obtención de esclavos:
guerra y piratería. La piratería, con la captura indiscriminada de personas para su venta y las campañas militares fueron el origen de la gran cantidad de esclavos  que hubo en el mundo antiguo, sobre todo en Roma. Todo lo conseguido en combate constituía el botín de guerra, incluso las personas. Tras la conquista de Grecia en el siglo II a. C. 150.000 griegos fueron vendidos como esclavos.
Otros motivos por los que se podía caer en la esclavitud eran los siguientes: los hombres libres podían perder su libertad por deudas, ya que podían pedir un préstamo poniendo como garantía su propia libertad o la de la familia. Si no se pagaba, se pasaba a ser propiedad del prestamista (duró poco) ; los hijos de esclavos  nacían esclavos y los niños  abandonados podían ser recogidos para destinarlos a la esclavitud.
La mayoría de los esclavos eran extranjeros ( bárbaros) y eran vendidos en subasta pública a los mercaderes, operación por la que obtenían grandes beneficios.

El trabajo de los esclavos:
el estado se reservaba una cantidad elevada de esclavos para realizar trabajos de muy diferentes tipos: trabajo en las minas en terribles condiciones ( en las minas de plata de Cartagena llegaron a trabajar 40.000 esclavos), conservación y construcción de obras públicas , servicios de orden y vigilancia en las calles, etc.
Los esclavos adquiridos para el servicio privado eran destinados a las labores agrícolas (siembra, recolección, trabajo en el molino, etc. ) al servicio doméstico, etc., habiendo una gran diferencia de vida entre unos y otros. La señora de la casa dirigía el trabajo de las servae ( esclavas) encargadas de las tareas domésticas. En general los esclavos domésticos eran bien tratados. Muchos de ellos eran liberados o manumitidos a la muerte de sus dueños, siempre que hubiesen sido leales y obedientes.

Los Libertos

Los libertos eran los esclavos liberados.  En Roma, se les conocía porque llevaban un gorro blanco y una túnica, nunca la toga. Seguían ligados a su amo, que se convertía en su patrón y no tenían derechos políticos, pero sí sus hijos.
La existencia de la esclavitud no se cuestionaba y a lo largo de la historia de la Roma Antigua sólo conocemos la existencia de tres rebeliones de esclavos. La más famosa fue la liderada por el gladiador Espartaco en el año 73 a. C.
 IMPERIO   

          Ciudadanos: patricios, nobles, caballeros, colones y plebe

          Esclavos  
          
                                                     

viernes, 4 de marzo de 2011

EJERCICIO 2

Puella, puellae= niña              
vado (3ª)= ir                           
schola, scholae= escuela
Mitto(3ª)=? Enviar                  
legatus, legati= embajador      
Hispania, Hispaniae=España
Hispanus,a,um= hispanpo      
puer, pueri= niño                   
venio(4ª)= venir
Hortus, horti= huerto             
agricola, agricolae = agricultor           
domus, domi (f)= casa
Nauta, nautae= marinero        
contendo(3ª)= dirigirse                      
Lucus, Luci= Lugo
Romanus,a,um= romano        
facio(nmixto)= hacer             
bellum, belli= guerra
Asia,Asiae= Asia                   
Hispania, ae= Hispania                      
Galia, Galiae= La Galia          

martes, 25 de enero de 2011

La República

LA REPÚBLICA: (509 – 27 a. C.) 4 siglos decisivos en la historia de Roma.

            La República es una etapa de grandes cambios. Se crean las estructuras sociales, políticas y administrativas, es decir, sus estructuras más características: (senado, magistraturas, ejército, asambleas de ciudadanos).

 El Senado y las asambleas de los ciudadanos adquirieron gran importancia y las nuevas magistraturas (censura, consulado, pretura, edilidad  y cuestura) se encargaron de la administración de la ciudad.


Avances políticos y sociales:

El rey es sustituido por dos cónsules. Para tratar de evitar abusos su gobierno se limitaba a un año, tenían derecho a veto el uno sobre el otro y al finalizar su mandato, tenían que dar cuenta de sus acciones.

Se crean las magistraturas ( cargos públicos de la administración).

Se organiza la participación ciudadana y la carrera política, el cursus honorum..

En el mundo romano la carrera política estaba reglamentada de tal manera que un ciudadano que quisiera presentarse a cualquier cargo público sólo podía ocuparlo siguiendo un  orden establecido. La norma para seguir este orden es lo que se conoce con el nombre de cursus honorum, ya que dedicarse a la política era un honor reservado solo a los ciudadanos.

Se promulga leyes para regular los derechos  y deberes de los ciudadanos.


Guerras de expansión y conquista


Al mismo tiempo, la República es una época que está marcada por las guerras de expansión y conquista  y por las rivalidades políticas.
Los hechos más importantes sucedidos durante la República son las  Guerras púnicas: enfrentamiento armado entre romanos y cartagineses (264–146  a. C).
Romanos y cartagineses estuvieron en guerra más de ochenta años. Aníbal fue un referente victorioso hasta que, en el bando romano, Escipión consiguió derrotarlo definitivamente.
Aníbal Barca, general cartaginés parte de Hispania, atraviesa los Alpes para conquistar el norte de Italia y derrota a los romanos en grandes batallas, pero no llega a conquistar  Roma. Logra mantener su ejército durante una década en Italia, pero tras un acuerdo de paz entre Cartago y Roma, regresa a instancias del Senado púnico. Roto este acuerdo, es derrotado por Escipión en Zama.
Roma amplió su radio de acción con nuevas conquistas: Galia, Liria y  Macedonia y Grecia

Rivalidades políticas

 Comienza un tiempo de enorme agitación política y de importante desarrollo cultural, sobre todo en la literatura y en las artes.

La rivalidad  entre Sila y Mario: Mario intenta arrebatar el poder sobre el ejército a Sila. Este marcha sobre Roma y restaura el orden.Al poco tiempo muere Mario y etalla una guerra civil civil de la que sale vencedor Sila, que gobierna como un dictado. A los dos años, abandona voluntariamente la dictadura volviendo a ser un ciudadano normal.

Guerra  civil  entre  César y  Pompeyo: César y Pompeyo, compañeros en un principio,
establecen un triunvirato con Craso. Este muere y César y Pompeyo no consiguen gobernar juntos. Hay un enfrentamiento que se salda con la victoria de César. Este adopta una serie de importantes medidas:  distribuyó tierras,  repartió trigo gratuitamente, fundó colonias y contó por primera vez con los habitantes de las provincias Esto hace que vaya acumulando poder personal.. El Senado teme que sus reformas vayan demasiado lejos y que la acumulación de tanto poder acabe  en una Monarquía por lo que traman su asesinato.

Su hijo Bruto, junto con otros conjurados, lo asesinaron en los idus de marzo del año 44 a. C.
Posteriormente, con la aparición de Octavio Augusto, Roma entró en una nueva etapa de su historia: el Imperio.





miércoles, 15 de diciembre de 2010

HISTORIA DE ROMA: LA MONARQUÍA (2)

LA HISTORIA DE ROMA
753  a C. – 476 d. C

La historia de Roma comprende trece siglos: desde el año 753 a. C. , fecha en la que Rómulo funda la ciudad, hasta el 476 d. C, fecha del saqueo de la ciudad por los bárbaros. Estos trece siglos se dividen en tres períodos:

● Monarquía: 753 – 509 a. C.

●República: 509 a C. – 27 a. C.

●Imperio: 27 a C. – 476 d. C.

MONARQUÍA

La monarquía es una época en la que se mezcla la realidad y la leyenda. Durante este período hubo siete reyes, cuatro sabinos y tres etruscos: Rómulo, Numa Pompilio, Tulio Hostilio, Anco Marcio, Tarquinio Prisco, Servio tulio y Tarquinio el Soberbio.

REYES DE ROMA

El  rey  ejercía  su  poder  a  título  vitalicio, pero  no  era  hereditario. Tenía poder militar, religioso y judicial, pero sus poderes no eran absolutos sino limitados por el comicio, y el senado.

PODERES
Poder judicial: el rey era el jefe judicial de Roma y podía emitir juicios legales por delitos públicos y criminales. Poseía el “imperium” poder de vida y muerte sobre los ciudadanos.
Poder religioso: era el jefe de la religión nacional, gran sacerdote e intérprete de la voluntad de los dioses. Ayudaba a los pontífices, dirigía las ceremonias y designaba cargos religiosos.
Poder militar: era la suprema autoridad militar. Tenía el mando de los ejércitos en tiempo de guerra.
LOS SIETE REYES DE ROMA

Rómulo: de existencia dudosa, fue quien, según la leyenda, habría fundado Roma junto con su hermano Remo a quien dio muerte.

Numa Pompilio: fue el segundo rey de Roma . Era un hombre piadoso y sabio de origen sabino. Fue además el creador de las principales instituciones religiosas y se ocupó también de reformar el calendario dividiéndolo en doce meses lunares. Los romanos en esta época tenían una costumbre: cerrar las puertas del templo en señal de paz, abrirlas cuando Roma estaba en guerra. Durante el reinado de Numa Pompilio, las puertas permanecieron siempre cerradas. Su reinado se caracterizó por ser un período de paz y prosperidad.
Tulio Hostilio:  rey sabino también. Fue un rey belicoso, destruyó Alba Longa y extendió la ciudad de Roma hasta una cuarta colina, el monte Celio.


Anco Marcio: fue el último rey de origen sabino. Era un hombre tranquilo, pacífico y muy religioso. Durante su reinado se dedicó a fortalecer el estado y llevó a cabo numerosas obras:  hizo un puente para comunicar ambas orillas del río Tíber, agrandó la ciudad hasta la costa y logró que el puerto de Ostia se convirtiera en un importante centro para el comercio de sal, que era un elemento muy apreciado en ese momento.
 Tarquinio Prisco: fue el primer rey etrusco. Dobló el tamaño de Roma y construyó grandes monumentos: se le atribuye la construcción de las alcantarillas llamadas Cloaca Maxima, mandó trazar calles nuevas, barrios, el Circo Máximo y el Templo de Júpiter en el Capitolio.
Servio Tulio: rey etrusco también. Llevó a cabo la primera organización de la población que quedó dividida en cuatro tribus territoriales y en siete clases sociales según sus bienes y riquezas. Dividió el ejército en unidades tácticas llamadas centurias y construyó  las primeras murallas que rodean las siete colinas de Roma.
 Tarquinio el Soberbio: fue el séptimo y último rey de Roma. Gobernó de forma despótica, sembrando la violencia y el terror. Fue destronado y expulsado de Roma junto con toda su familia a raíz de un crimen cometido por su hijo Sexto Tarquinio contra Lucrecia.
EL SENADO
Solo los patricios, descendientes de los fundadores o padres de la ciudad, podían formar parte del Senado. Constituían una aristocracia, integrada por un grupo reducido de familias, cuyos jefes formaban parte del Senado, institución más importante de Roma. Era presidido por el rey y a su muerte ejercía transitoriamente el poder hasta que elegía a su sucesor. El senado aconsejaba al rey, pero no podía imponer sus opiniones.
LA ECONOMÍA

 La economía se basaba en la explotación de la tierra, por lo cual la mayoría de la población era de campesinos. Las familias de mayor fortuna poseían grandes rebaños de bueyes y carneros.

Los hombres  de la ciudad se dedicaban a las artesanías: carpinteros, herreros, y algunos también abastecía al pueblo de alimentos y útiles necesarios para la vida diaria, como carniceros, panaderos, tenderos.

LA RELIGION

En un principio, los latinos practicaron un culto doméstico y el culto público. En el primero, el sumo sacerdote era el padre de familia. En todas las casas ardía el hogar o fuego sagrado y se veneraba a los manes, espíritus de los antepasados; a los lares, espíritus protectores de la casa; y a los penates, o genios del bien.

El culto público estuvo a cargo de sacerdotes, subordinados al colegio de Pontífices, que presidía el pontífice máximo, o sea el rey.

CLASES SOCIALES

Patricios: primeras familias asentadas en Roma. Dirigen  la vida de Roma y son los únicos que tienen derecho de ciudadanía.

Plebeyos: era la mayor parte de la población: extranjeros, refugiados pobres o clientes enemistados con sus patrones.

Clientes: personas sometidas al patronazgo de un patricio que le brindaba ayuda económica.

Esclavos: generalmente eran presos de guerra que carecían de todo tipo de derechos.